Raúl y su compañero Norberto
dic 07
Había una vez, un nene llamado Raúl, que tenía un hermano llamado Felipe. Un díá, estando Raúl en el recreo del colegio jugando con su amigo Pedro, lo llama Norberto, un compañero de ambos que se suele sentar al lado de Raúl en la clase.
- Raúl, vení que te tengo que contar una cosa, le dice Norberto.
- Ya voy, esperá un momento, responde Raúl mientras termina de acomodar la pelota para patear un penal en el arco en donde estaba atajando Pedro.
Luego de hacer un maravilloso gol, Raúl va hacia donde estaba Norberto junto con otros compañeros de clase. Norberto lo aparta un poco del grupo y le dice:
- Raúl, no pude estudiar para la prueba de historia que nos toman ahora después del recreo. Te quiero pedir si me podés ayudar soplando las respuestas, le pidió Norberto en voz baja.
- Eso no está bien, le respondió Raúl. Mejor vení que te ayudo a repasar. Es muy poco lo que tenés que saber…
- ¡No!, lo interrumpió Norberto con un grito que llamó la atención de los demás compañeros que estaban cerca. ¡Vos me tenés que ayudar porque sino le voy a contar a todos tus amigos que no me quisiste ayudar en la prueba! le dijo Norberto en tono amenazador a Raúl.
Raúl siguió insistiendo en que no estaba bien copiarse en una prueba y que era mejor aprovechar los pocos minutos que restaban del recreo para aprenderse los puntos más importantes.
Norberto siguió reclamando a Raúl que tenía que ayudarlo porque sino dejaba de ser su amigo. En eso sonó el timbre de finalización del recreo y Raúl, junto con sus compañeros, fueron a la formación para ingresar al aula y comenzar con el examen.
Durante el examen, Raúl no presto atención a los distintos gestos de Norberto para que le pasara las respuestas. Es más, la maestra tuvo que llamar la atención y casi les saca el examen a otros dos compañeros amigos de Norberto que estaban conversando sigilosamente.
Pasado el examen, Norberto increpó a Raúl y le dijo: - No me ayudate nada en el examen. ¡Ahora no sos más mi amigo!
Raúl se puso triste porque Norberto no aceptó su ayuda en el recreo para estudiar y ahora le dice que no es su amigo. Pedro, que ya estaba al tanto de la situación, se sentó junto a Raúl y le dijo que un verdadero amigo nunca va a pedirle algo que pueda hacerle mal y que no tenía que prestar atención al enojo de Norberto.
- No le prestes atención. Vas a ver que más adelante se va a dar cuenta que lo que te pidió estaba mal, continuó Pedro.
- Si para Norberto, la amistad pasa por que hagas algo que no se debe, entonces ¡es mejor no ser su amigo!
Ese día, Raúl le contó a sus padres lo que sucedió en el colegio y ellos le dijeron las mismas palabras que Pedro. Elogiaron su actitud y fortaleza por haber dicho NO a Norberto y haber actuado honestamente.
Y colorín colorado, este cuento, se ha terminado.
Hay que tener un gran valor para enfrentarse a nuestros enemigos, pero se necesita aún más valor para enfrentarse a nuestros amigos, Albus Dumbledore en Harry Potter y la piedra Filosofal.


gracias la verdad que me puse a mirar la categoria de los distintos tipos de cuentos y la verdad que son para compartir , porque los entretiene y se los usa como aprendizaje , para que sean bueno pequeños , y por lo tanto grande hombres.
Muy bueno y didactico. Besos tía Elsa.